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Yaír Rodríguez asegura: "Quiero ser el Muhammad Ali de las MMA"



MÉXICO -- Yair "Pantera" Rodríguez es el máximo representante nacido en México dentro del Ultimate Fighting Championship y ha sorprendido por su habilidad dentro del octágono. Desde que ingresó al UFC suma cinco victorias en fila y es el monarca de la primera temporada The Ultimate Fighter Latinoamérica, pero no todo fue sencillo para él. "La gente me dice que de la noche a la mañana conseguí todo esto, pero no sabe lo que hay detrás", dijo a ESPN Digital a sus 23 años de edad. Cuando tenía 18 años y terminó la preparatoria ya tenía sus sueños y convicciones muy claros: pelear. Alguna vez compró una pera muy barata, se ingenió la forma de colgarla y en la calle ahí le pegaba; la gente pasaba y se le quedaba viendo feo. "Decían, '¿Este cab[..] qué está haciendo?'".

Con 19 años debutó profesionalmente como peleador de MMA en una función hecha en Chihuahua, Chihuahua. Con escasa preparación y utilizando taekwondo en la mayoría del combate, como él lo cuenta, pudo ganar por decisión unánime. Era un 'Pantera' desbocado, poco preciso, un juego de piso básico y con algunas barridas, pero daba síntomas de lo espectacular que iba a llegar a ser.

Tras eso, un promotor de MMA se dio cuenta de su talento y le abrió las puertas de su casa para que ahí durmiera y comiera, mientras él entrenaba en un gimnasio en Chihuahua, Chihuahua. Sus papás siempre apoyaron su sueño de pelear, pero en ese tiempo no tenía el dinero, ni él ni sus papás, para que pudiera viajar de Parral a Chihuahua que, según cuenta, costaba en ese tiempo entre 60 y 70 pesos. La gente decidió apoyarlo y así pudo costear ese viaje a Chihuahua.

Peleó dos veces más, una en Monterrey, Nuevo León, que ganó por sumisión, y la otra en Chihuahua, donde cayó noqueado, su única derrota como profesional al final del 2012. Con el ánimo decaído, ya sabía de las pruebas que UFC organizaría a mediados de enero del 2013 en la Ciudad de México, pero llegó el mismo problema: el dinero. No era el único que iba a viajar desde Parral, Chihuahua, a probarse.

"La gente nos apoyó. Hubo quien puso 50, 100, 200, 500 pesos", y así pudieron viajar desde el norte del país a la capital de México en carretera durante 23 horas. Pudieron dormir poco antes de llegar a las pruebas e imprimieron varias cosas que les pedían para participar. Cuando se puso la playera del UFC, Yair se sintió identificado: "Dije, me queda bien, me veo bien, de aquí soy", aunque no ocultó la intimidación que sufrió al ver a otros peleadores. A mediados de febrero del 2013 volvió a pelear. Ganó en el primer asalto con un nocaut y poco tiempo después llegó la llamada del UFC para decirle que se iba al gimnasio Jackson's MMA en Albuquerque, Nuevo México. Sabía que tenía posibilidades de poder ser uno de los becados, pero al contarle la noticia a su papá le jugó una broma que le causó el llanto.

"Lo hice llorar porque le dije que me disculpara, que no lo había logrado. Me dijo, 'No, mijo, usted échele ganas', me regañó", contó Rodríguez. "'Usted es más que eso, lo va a lograr y ya'. Me solté a reír y luego él se soltó a llorar, mi mamá también", platicó el chihuahuense con una sonrisa en la cara.

Viajó a Albuquerque en el programa de desarrollo del UFC con otros 11 peleadores, la mayoría de ellos mexicanos, pero Yair no sabía hablar inglés y no entendía nada de lo que decían. "Haz de cuenta, vas a ciegas, vas a llegar a este gimnasio con tales personas. ¿Cómo le vas a hacer? No sé, ahí ve. Con mi pokinglish no entendía ni ma[...]. Hablaba, hellow, how are you y chin[...]". Fue un proceso bien ca[...], tienes que firmar contratos que están en inglés y no sabes nada de la vida, no sabes qué chin[...] te están diciendo".

Ahí entrenaba con el que en ese entonces era el campeón de peso semipesado, Jon "Bones" Jones, junto con otros peleadores experimentados como Donald "Cowboy" Cerrone y Carlos Condit. "Puras personalidades que dicen, ¿quién chin[...] es este morrito?", apuntó. Los entrenamientos los hacían separados a los demás, pero cuando pedían ayuda sí se las daban; además, Greg Jackson, co-propietario del gimnasio, desde un principio les puso las cartas sobre la mesa: "No soy su papá, no quiero que anden lloriqueando, yo soy su coach".

El puente entre los del gimnasio con los mexicanos fue Mike Valle, coach tamaulipeco que residía desde antes en Albuquerque. "Al principio yo no era de sus favoritos, me regañaba, pero siempre lo he querido y él a mí. Desde un principio él me dijo que sabía que yo lo iba a lograr". En Nuevo México se preparó y peleó por primera vez en Estados Unidos el 4 de abril del 2014. Derrotó a su contrincante en el primer asalto por barra de brazo y una semana después ingresó a la casa del TUF Latinoamérica; tuvo tres combates en menos de dos meses. En el reality sumó dos victorias y en ambas finalizó a su oponente, lo que le dio el pase a la final del TUF en la primera función del UFC en México.

Durante ese tiempo se dio la transición que Valle cambió de gimnasio y emigró a Chicago, Illinois, donde hasta la fecha reside. Yair siguió sus pasos rumbo al norte de Estados Unidos y ahí se preparó para la primer cartelera en México y días antes se iba a correr al volcán para no sentir el cambio de altura; su contrincante fue el nicaragüense, Leonardo "Chimmy" Morales, a quien venció por decisión unánime y se coronó en el primer TUF Latinoamérica. Pasaron siete meses más para que el de Parral pisara una vez más el octágono del UFC y lo hizo de nuevo en México, ahora contra Charles Rosa. 'Pantera' no llevó a cabo la misma preparación de meses antes y el tiempo que pasó en Estados Unidos le pasó factura.

"Cuando me fui a Albuquerque hice un cambio radical en mi alimentación, empecé a comer más limpio, ya no le ponía condimentos ni nada de grasa. Algo me hizo daño [antes de la pelea] porque me sentía mal", reveló. Sus entrenadores lo notaban raro, pero otro de sus coaches afirmó que era porque estaba concentrado en su combate, pero no era así. "Es raro que yo me duerma el día de la pelea. Tu mente está divagando, creando imágenes, cómo va ser la pelea y esa vez estaba dormido", platicó con sorpresa. "Estaba malo pero como que me dijeron eso y mi mente se bloqueó. Pero cuando estaba en la pelea, sí lo sentí, mis piernas se doblaban y me sentía pesado". Al término del combate vomitó y después fue al hospital para que lo revisaran porque el estómago le dolía mucho. "[El doctor] me dijo, tú estómago se volvió americano, tú sigues siendo mexicano, pero tu estómago es americano".

'Pantera' forma parte de una generación de peleadores mexicanos por todo el proceso que vivió y ahora es la cara de Reebok de UFC en México y el máximo exponente del deporte en el país. "Eso me empuja más, tengo toda esta gente atrás de mí, yo no me puedo caer, no va a pasar a menos de que dios lo quiera, pero por mí, no. Yo voy a luchar, hasta lo aruño al cab[...], lo muerdo, me vale mad[...]". Las MMA era un deporte nuevo en México cuando el UFC empezó a verse más en el país, había pocas escuelas y la experiencia internacional era poca, pero desde las pruebas hasta los tres eventos que se han llevado a cabo en México, el auge del deporte ha crecido.

"Para aprender lo que ellos [jóvenes] puedan aprender en dos meses, yo tuve que aprenderlo en un año. Nosotros tuvimos que hacer, buscarle, pero ellos tienen toda la información, se las resumimos. Ese es en realidad mi trabajo, resumirles y decirles a todos, 'hey, no es paradito aquí, no es una low kick, tirar el uno-dos y arriba', ya no", explicó. "Eso es lo que quiero dejar como legado, ser el Muhammad Ali de las artes marciales mixtas. Yo sé que está bien cab[...], pero quiero serlo".

Ubicado en la posición N° 12 de la división de las 145 libras, luego de cinco victorias en el UFC, Rodríguez regresará hasta el 2017 y un mes y medio después no ha vuelto a entrenar tras su última contienda.

Cree Yair que si gana una o dos peleas más podría contender por el cinturón pluma, pero no quiere pedir algún contrincante en especial. "Yo no soy de las personas que digo con quién quiere pelear, yo soy de las personas con las que ellos quieren pelear".


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